Urbanismo táctico en Chiva

 
Algunas de las transformaciones más transgresoras del espacio público las hemos estado viendo por todos los rincones del mundo, muchas veces sin saber muy bien lo que estaba sucediendo. He leído que el término que define esta tendencia, apareció escrito en un bloque de New York en el año 2010, en referencia a la gran transformación de Times Square: “tactical urbanism”.

El urbanismo táctico se entiende como una transformación del espacio público a través de elementos de poco coste económico y no requieren de mucho tiempo de ejecución, a diferencia de una obra convencional. Suele realizarse con pintura vial, vallas, bolardos, maceteros y cualquier tipo de mobiliario urbano. 

Tiene dos objetivos principales. Por un lado pretende dar una solución rápida, casi inmediata, a un problema concreto vinculado a una realidad urbanística. Y por otro, trata de generar debate público sobre ese espacio para que se pueda intervenir en un futuro, con una obra estructural definitiva, habiendo hecho todo tipo de pruebas piloto y teniendo en consideración la opinión de la gente. 

Y al igual que a New York, Berlín, Barcelona y tantas otras ciudades de todo el mundo, el urbanismo táctico también ha llegado a Chiva, dispuesto a ganar espacio para las personas, echando mano de pinceles, plantas y señales que reorganizan el tráfico rodado. Ha llegado por una convicción política del Gobierno Municipal y desde el que quiero agradecer públicamente el esfuerzo extraordinario para llevarlo a cabo de las trabajadoras y trabajadores implicados de la Brigada de Servicios Municipales, el departamento de Desarrollo Urbano y Sostenibilidad, la Policía Local y los diferentes Talleres de Empleo. Así mismo, gracias a todas las vecinas y vecinos que con paciencia han sufrido el corte de la calle durante los cinco días de tareas. 

Esta primera experiencia de urbanismo táctico en nuestro municipio ha ido decididamente a darle la vuelta al centro urbano, concretamente a la calle Doctor Nácher, un eje principal de nuestro pueblo que conecta la Plaza de la Constitución con la Plaza del Ayuntamiento, entre otras cosas. Una calle con unas aceras que en algunos puntos apenas tenían medio metro de anchura y que ahora, con el espacio ganado en esta intervención, pueden transitar carritos de bebé, sillas de ruedas, personas con movilidad reducida, carros de compra o sencillamente que dos personas puedan ir hablando una al lado de la otra mientras caminan. Además, en la intersección de la calle Doctor Nácher con Paseo Argentina, se ha creado una isla peatonal con pintura, macetas y bancos que sólo han estado en solitario con el chaparrón del domingo; el resto del tiempo ha sido un bullicio. Al final van a tener razón los estudios realizados y va a ser verdad que un espacio peatonal amable y sin peligros, favorece e impulsa el comercio. 

Han surgido muchos debates en torno a esta actuación. La inmensa mayoría de las vecinas y los vecinos de Chiva coincidimos en la necesidad de intervenir sobre esa calle, sobre ese eje. Y salvo alguna excepción vacía y algún “meme” divertido, las críticas están siendo aportaciones constructivas para perfeccionar el proyecto. Estoy recibiendo opiniones muy interesantes, por ejemplo, sobre si el sentido del tráfico es correcto o no, sobre cómo afecta a calles adyacentes o sobre la tan nombrada como desconocida circunvalación norte. Todos ellos van a ser recogidos en un proceso de participación ciudadana, con la redacción del proyecto de obra definitiva que hay prevista para renovar tanto la calle Doctor Nácher como la calle Pascual Piquer en un plazo aproximado de un año. Ya era hora de coger el toro por los cuernos. 

Yo también voy a tratar de ir caminando lo máximo posible, pero dedicar dos minutos más en llegar al centro urbano con mi vehículo, sirve para que Juan David no circule con su silla entre los coches, sirve para que Angie y Vicente lleven a Marciana a pasear sin peligro, sirve para que Mari Tere y Manolo vayan con el carro de compra al pequeño comercio, porque sencillamente, caminar por ahí ahora es posible. Dedicaré dos minutos más en llegar al centro urbano con mi vehículo por la antigua nacional, si, pero lo haré con el buen sabor de boca que te deja priorizar a las personas y a la movilidad sostenible, para que Chiva sea hoy, pero sobre todo mañana, mejor pueblo que ayer.

Manu Clemente Silla