La historia es nuestra


Todavía con el nudo en la garganta, he de hacer una pausa en la comida para digerir el aluvión de sentimientos que me desbordan viendo el telediario y beber agua. Ya han tomado posesión las nuevas Ministras y Ministros del Gobierno de España, llevo la emoción a flor de piel y por qué no decirlo, las lágrimas en los ojos. Corren tiempos históricos. Es bonito llorar de felicidad. 

No es la primera vez que España está dirigida por un Gobierno de coalición; es en todo caso la primera vez en la actual etapa democrática posterior a la dictadura, pero la política no empieza hoy y eso no debe olvidarse. La segunda República supuso una andadura democrática que todavía hoy nos sigue referenciando. 

Forman parte ya del nuevo Gobierno el Partido Comunista de España (por segunda vez en su historia) e Izquierda Unida (por primera vez en sus 33 años de vida). Ambas formaciones representadas en Alberto Garzón Espinosa y Yolanda Díaz Pérez, que gracias a la estrategia confluyente en torno a Unidas Podemos y sobre todo, al esfuerzo de miles y miles de militantes y simpatizantes, se ha conseguido. 

Gobernar es una ardua tarea, repleta de dificultades y contradicciones a las que hacer frente. No obstante, demasiada oposición hemos hecho en nuestras vidas: ahora es tiempo de arremangarse. Algo histórico que sólo acaba de empezar, pues llegar hasta aquí ha sido complejo, pero hacer frente a todos los retos que esto supone, lo es más todavía. Y debemos estar a la altura del momento. 

Se precisan de nuevas políticas laborales por el empleo digno, la reforma del modelo de pensiones para su blindaje, el alcance de un pacto educativo que haga de la enseñanza un motor del Estado, o el desarrollo de las políticas feministas que tanto se necesitan, por citar algunos ejemplos generales. 

Así mismo, no se deben olvidar las necesidades de todos los territorios, la auténtica unidad. La financiación autonómica afecta gravemente a la Comunidad Valenciana y con ella, al incremento de las políticas sociales y de inversión en los servicios públicos que se requieren. El territorio interior está sumido en una profunda crisis demográfica a la que hacer frente. Las infraestructuras ferroviarias dejan a la Línea C3 que atraviesa Chiva en unas condiciones propias del siglo diecinueve. Las especialidades sanitarias nunca reciben los recursos necesarios para dotar a los centros de salud de nuestra comarca. La enorme extensión de montes requiere inversiones de conservación y prevención de incendios. Se precisa revertir el cierre constante de fábricas e implantar un nuevo modelo de desarrollo económico. 

Y es que, tan histórica ha sido la conformación de este nuevo Gobierno de coalición progresista, como históricas son las reivindicaciones de los municipios y autonomías, como histórica debe ser su gestión. Tenemos la oportunidad de hacer nuestras las palabras de Salvador Allende: “La historia es nuestra y la hacen los pueblos”. Hagamos que valga la alegría. 

Manu Clemente Silla